Psicologia - Los superheroes de la lujuria

Si bien en las historietas, los superhéroes se caracterizan por encarnar su energía a través de una fuerza sobre humana, que los hace especiales, ademas de la confrontación directa, presentan este deseo de proteger a los débiles y la necesidad de hacer justicia. Casi siempre se muestran con un velo de haber superado un trauma que marco el cambio en sus vidas. Si bien, estas caricaturas muy apetecida por los niños, esconden una influencia psicológica muy arraigada al plano sexual. 
 
En el ámbito de la psicología de Gurdjieff se consideraba que cada persona estaba dominada por un rasgo psicológico que impedía su despertar espiritual. En este ámbito la personalidad del individuo se dividió en nueve categorías, de esta manera estos nueve rasgos psicológicos crearon lo que se conoce como "eneagrama de la personalidad". Cada categoría es mencionada como un eneatipo, y cada eneatipo presenta rasgos psicológicos fuertemente marcados.

Respecto al eneatipo 8, Naranjo sí desarrolló extensamente este carácter en obras como Carácter y Neurosis, 27 personajes en busca del ser y más recientemente en el volumen dedicado al Ocho, Eneatipo 8. Lujuria: Sádicos, posesivos y justicieros. En este trabajo describe al Ocho como un carácter marcado por la intensidad, la búsqueda de poder, la rebeldía y la protección de los débiles, pero también por una dificultad para mostrar vulnerabilidad.

Si conectamos esto con la figura del superhéroe, hay un punto interesante: Naranjo veía al Ocho no solo como un dominante o guerrero, sino también como un justiciero. De hecho, el propio subtítulo del libro incluye la palabra "justicieros".

Desde esa perspectiva, muchos héroes de ficción encajan parcialmente en la psicología del Ocho:

  • Luchan contra la injusticia.
  • Protegen a los débiles.
  • Se enfrentan a la autoridad cuando la consideran corrupta.
  • Actúan con gran energía e intensidad.
  • Confían más en la fuerza y la acción que en la negociación.

Sin embargo, Naranjo probablemente distinguiría entre:

  • El héroe integrado, que usa su fuerza para servir.
  • El Ocho neurótico, que confunde justicia con venganza o protección con control.

Para Naranjo, la evolución espiritual del Ocho consiste en pasar del poder a la inocencia. De hecho, la virtud asociada al eneatipo 8 es la inocencia, entendida como una fuerza libre de agresión defensiva y de necesidad de dominar.