La pelea por el pastel y el fiel reflejo en el espejo

No nos es indiferente, cuando el niño llora desesperadamente por el alimento, cuando en las primeras etapas le es imposible comunicarse con el lenguaje, por ello recurre a la agitación, gritos, llantos y una serie de manifestaciones que llamen la atención de los padres. Así este lenguaje tan primitivo, primitivo desde la épocas de las cavernas a la actualidad, semejante a una primera etapa muy parecida a un rito, ya que se a mantenido en el tiempo y aun no es alterada por el entorno social y su ecosistema tan avasallador. El problema esta en cuando somos adultos y creemos ser niños, distorsionando nuestros propios patrones naturales, como adultos y debido a nuestro inconsciente, imitamos ser unos bebes usando todo tipo de recursos antinaturales que nos permitan llamar la atención a toda costa, ya sea mintiendo, humillando, transgrediendo. Cualquier recurso lingüístico esta disponible, con tal de conseguir nuestros propios intereses. Estos intereses enfocados a nuestra propia conveniencia. Ya no tratan de supervivencia o de alimentarse de manera natural, "come lo que necesitas, no lo que deseas", "no pidas mas de lo que puedes cargar". Sino de una suerte de competencia avasalladora, donde todos compiten por la misma fuente, y se eliminan mutuamente "tanto quiso el diablo a su hijo, que le saco un ojo", osea juego de suma cero, Lo que uno gana, otro lo pierde. La competencia destruye el beneficio mutuo, un equilibrio de Nash destructivo. 

    ¿Porque nos cuesta ser tan sinceros con nosotros mismo?, ¿porque nos cuesta tanto pedir ayuda?, posiblemente por el miedo al rechazo, pero de donde viene este miedo al rechazo, si yo me veo reflejado en el otro, quiere decir que me siento rechazado por mi mismo. Si engaño al otro, me engaño a mi mismo. La competencia termina con una simple frase "darse cuenta". 

    Tendemos a tener este carácter autoflagelarte y creer que lastimamos a otros, pero en realidad nos comunicamos con nosotros mismos en todo momento. Esta suerte de no aceptación nos impide vernos como somos y de esta manera nos autoflagelamos, hemos aprendido de manera tan básica y repetitiva que cargar la cruz y una corona de espinas nos librara del calvario en el cual nos encontramos y no nos queremos hacer conscientes que el primer paso para el cambio es la aceptación de quienes somos, con nuestros pros y nuestros contras. Esto si bien, no lo podemos hacer en todo momento, pero si en las situaciones que nos desagradan, podemos enfocarnos en ver que hay detrás de esta situación, que nos quiere decir, y cuando lo descubrimos, la situación se disuelve y como se disuelve, generamos un espacio para que nazca algo nuevo. Ahora disponemos de nueva energía que antes habíamos malgastado en una situación que no comprendíamos. Entonces por arte de magia, comienzan a suceder ciertas cosas, el proyecto que había quedado inconcluso, se concluye, la salida que postergamos con un amigo por falta de ánimos, se realiza. Para ver solo dependerá de nosotros, algunos lo verán de forma inmediata, pero otros mas testarudos, requerirán mas tiempo para lograrlo. El secreto esta en salirnos de los patrones mecanizados y aceptar que no lo sabemos todo.